Y la muerte venía a buscarla
cual espina que no sabes donde está
pues te duele tanto el cuerpo
que no encuentras el origen
Y Dios dijo:
Relajate hij@ mía, pues no hay nada que pueda dañarte.
Es entonces cuando su cuerpo se deshinchó y pudo hayar allí la espina.
Casi en el momento cuando con su fragil mano fue a quitársela, vió que no había nada.
Así es como el niño volvió a nacer.
Lleva la historia marcada en su sangre renovada.
¡Gracias! – Exclamó toda la Tierra.

  • Título Niño renaciendo
  • Técnica Acríclico
  • Año 2016